98. ¿Aplicación o web responsive? ¿Cuál elegir?

Transcripción

La situación que me planteo en este episodio es la siguiente: un negocio o una persona que tiene una web y quiere llegar al mundo móvil porque sabe la importancia que tiene. En este caso, ¿qué se puede hacer? ¿Web responsive o app móvil?

¿Web responsive o app móvil?

Cada vez se consume más Internet, más aplicaciones, más web y más contenido en general desde los móviles en comparación con los ordenadores de toda la vida. Este mercado tiene una importancia muy grande. Así que, lo que se puede plantear esta persona que tiene una web, es si realmente necesita una aplicación móvil nativa, o quizá con una web responsive que se vea bien en estos dispositivos sea suficiente.

Por un lado, la web responsive consiste en adaptar la web existente para que se visualice bien en dispositivos pequeños. Este proceso, básicamente consiste en adaptar los tamaños de las letras, evitar ese scroll lateral de tal forma que sólo haya que ir hacia abajo o hacia arriba; adaptar las imágenes, etc. En fin, colocar todas las imágenes de tal forma que se vea bien en dispositivos móviles con pantallas más pequeñas que las de un ordenador tradicional.

Por otro lado, está la aplicación nativa a través de Google Play y App Store, que está desarrollada de forma independiente a la web; es un desarrollo completamente distinto y se hace para aquellos sistemas que se quieran soportar. Es decir, si se quiere Android o iOS; o solo Android o solo iOS. El caso es que es una aplicación nativa independiente de la web.

1. Visibilidad

Vamos a ir punto por punto, mirando los pros y los contras de cada una de estas opciones. En primer lugar, está la visibilidad.

En términos de visibilidad podríamos decir las tiendas de aplicaciones ofrecen un nuevo escaparate.

Al fin y al cabo, si tú haces una web responsive, vas a mejorar en cuanto posicionamientos SEO en Google. Quizás tu página aparezca en las mejores posiciones si tu web está optimizada para móviles, que si no lo estuviera.

Lo que quiero decir aquí, es que uno no quita al otro. Es decir, yo creo que hoy en día es obligado tener una web responsive ya que gran parte del internet se consume desde los móviles. Y, si no tienes una web responsive, prácticamente no tendrás tráfico de calidad en tu web.

Aquí, básicamente estamos hablando de la visibilidad de lo que vienen a ser ambas opciones. Como decía, la web responsiva es básicamente el mismo escaparate: posicionamiento en buscadores y poco más.

Sin embargo, las aplicaciones nativas tienen este nuevo escaparate, básicamente es en las tiendas donde las aplicaciones se pueden posicionar a través de los distintos rankings que hay, de las categorías, de las aplicaciones relacionadas.

Si tú, por ejemplo, tienes un ecommerce de una tienda de deportes, y alguien se ha descargado la aplicación de Decathlon, que es otra tienda de deportes, tú, sin tener una necesidad de posicionamiento, puedes aparecer en las búsquedas relacionadas de una persona que precisamente está interesada en este tipo de aplicaciones.

Así que, este escaparate es nuevo, es completamente distinto y puede atraer a muchos nuevos usuarios. Es un punto muy a favor de las aplicaciones nativas. Sin embargo, hay que dejar en claro que no por subir una app a estas tiendas de aplicaciones va a tener un aluvión de usuarios ni mucho menos.

Si tú no promocionas tu aplicación y no lo haces bien, a pesar de que podrías tener descargas de la nada, no serían muchas. No podrás esperar de un aluvión de usuarios, simplemente por subir una app. Al contrario, hay todo un trabajo detrás. Claro está que, si se hace bien, puedes tener muchos usuarios.

2. Accesibilidad

Una app nativa es mucho más accesible que una web. En el mundo de la tecnología cada mínima barrera que le pongas al usuario es importante. Y, aunque parezca una tontería tener que ir al navegador, poner la URL de la web y entrar, es un paso de segundos que hay que hacer.

Sin embargo, con la aplicación nativa ya tienes un icono que te sale en la pantalla y a través de un clic, ya se abre esa aplicación que quieres y puedes ver el contenido.

Precisamente estos iconos que salen en la pantalla principal, hacen que sea muy accesible y, a menudo actúan como pequeños recordatorios de que la app está ahí; una suerte de «pequeñas campañas de marketing»: no me acordaba que estaba esta aplicación aquí, pero aquí está este logo y voy a entrar a ver que hay quizás consuma lo que me ofrece.

Es una forma de recordarte que ese negocio existe y está ahí porque lo ves casi cada día, aunque realmente no lo percibas al 100%, a pesar de que a veces ni nos damos cuenta de que aplicaciones tenemos instaladas; pero sí que nos fijamos y las recordamos.

3. Experiencia de usuario

El tercer punto es la experiencia de usuario cuando comparamos una web responsive con una aplicación. La verdad es que las aplicaciones nativas son mucho más rápidas y fluidas que una web, además de ofrecer una mejor experiencia de usuario.

Esto es así, porque básicamente la web se carga encima de un navegador y hay que esperar a que llegue el contenido. Las aplicaciones son mucho más rápidas; también tienes que hacer una llamada al servidor y tienes que esperar para ciertas cosas, pero, en términos de la fluidez de la interfaz, es mucho más rápida ya que está creada precisamente para ese dispositivo y ese sistema.

Además, puedes acceder sin límite a ciertos sensores del móvil, ofrecer un modo offline, y disfrutar de más fluidez durante la navegación. Todo esto, lleva a que el usuario disfrute más la experiencia y que tenga más posibilidades de implementar ciertas funcionalidades para un negocio determinado.

Al fin y al cabo, esto lleva a que el usuario esté más dispuesto a utilizar esta aplicación y por tanto a el producto o servicio que se ofrezca. Siempre que algo es fácil y agradable de utilizar es más propenso que acabe por ser utilizado o comprado.

Hay un estudio de Flurry que muestra que el 90% del tiempo que se invierte en los dispositivos móviles se hace en aplicaciones, mientras que tan sólo un 10% se hace en el navegador que tiene integrado el móvil. Así que, esto es una clara muestra de que las aplicaciones son más agradables, fáciles de utilizar y más populares que las webs responsivas.

4. La aplicación nativa es más interactiva

El cuarto punto a tener en cuenta es que la aplicación nativa es más interactiva y crea usuarios más leales. Cómo comentaba anteriormente, el icono en la pantalla principal, facilita que un usuario vuelva a entrar a la aplicación.

Al fin y al cabo, cuando el usuario la instala, la ve casi cada día en su pantalla principal, aunque la gran mayoría de las veces la vaya a ignorar lo cual, es más que evidente.

Es probable que este icono en medio de la pantalla tenga mucho que ver con esto ya que, una cosa es ver el icono de la pantalla cada día y volver a entrar a utilizar este producto o servicio; y otra, es tener que ir de nuevo al navegador, acordarte de la URL concreta y volver a entrar.

Además, no debemos olvidar los de las push notifications que, es una opción de marketing que tienen las aplicaciones nativas y que es muy efectiva. A pesar de que, en mi opinión, esto no es algo que tenga que ser mostrado con estudios, sí que hay algunos que indican que esas notificaciones que recibimos en los móviles, son muchísimo más efectivas que cualquier otra técnica de marketing (emails o SMS).

Estos estudios, como media, indican que sobre un 90% de las notificaciones que se envían, se ven; y sobre un 40%, se abren. Son porcentajes muy elevados comparados con otras técnicas como el envío de emails o SMS.

La verdad sea dicha, las push notifications también tienen sus restricciones: no las puedes utilizar, así como así, ni tampoco crear campañas de marketing para hacer spam. Pero, bien implementadas pueden ser tremendamente efectivas. A pesar de que en la web también existe la posibilidad, a través de ciertos navegadores, de enviar notificaciones, no tienen nada que ver con las notificaciones de los móviles.

5. Presupuesto

Todo esto nos lleva al quinto y último punto: el presupuesto. Hasta aquí, está muy claro que la aplicación nativa es mucho mejor que una web móvil. Todos los estudios y datos indican que los usuarios prefieren a las aplicaciones que, a las webs responsive, por lo que se crean usuarios más leales que disfrutan más la aplicación y que probablemente acaben gastando más en nuestro producto o servicio.

Sin embargo, ¿cuál es el problema? Precisamente el coste y tiempo de desarrollo. Una web móvil responsive es sencilla de implementar. De hecho, la gran mayoría de tecnologías web lo llevan incluido por defecto, como los grandes CMS. Aunque se tenga que desarrollar algo, no tiene un gran coste. Simplemente hay que adaptar unas cuantas cosas que llevaría unos cuantos días de desarrollo.

Por otro lado, las apps tienen un coste de desarrollo muy elevado en comparación con estas webs responsive. Por tanto, llega el momento en el que hay de que decidir si realmente vale la pena y pueda haber un retorno real de esa inversión. Es probable que en cuanto más grande sea el negocio más retorno puede haber. Sin embargo, ahora con tecnologías como Flutter, también hay que decir que pueden hacerse apps menos costosas sin afectar su calidad.

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