51. ¿Por qué actualizar una app?

¿Por qué las apps que tenemos instaladas en nuestro móvil se actualizan tanto? ¿Por qué tenemos tantas notificaciones de actualizaciones en nuestro dispositivo? ¿Qué razones hay para actualizar una app?

Todas estas preguntas son las que vamos a tratar de resolver hoy. Las aplicaciones móviles se actualizan de forma muy frecuente y hay una serie de motivos y razones por las cuales pasa esto.

Diferencias con otros softwares

Una de las primeras preguntas que nos podemos hacer es por qué pasa esto únicamente con las aplicaciones móviles.

Seguramente nunca hayas visto que una web te pida que la actualices. Quizás sí que lo has visto con algún programa de Windows o Mac, pero lo más seguro es que no veas esas notificaciones con tanta frecuencia.

En primer lugar hay que decir que todos los softwares se actualizan. De una manera u otra pero lo hacen. El software por su naturaleza es cambiante. Siempre está en constante evolución. La gran diferencia es cómo lo hacen dependiendo de la plataforma o tecnología sobre la cual se ejecute.

Las webs funcionan de forma muy distinta a las aplicaciones móviles o los típicos programas de ordenador. Las webs no se ejecutan en nuestros dispositivos. Realmente nuestro ordenador, cuando estamos viendo una web, simplemente actúa como una pantalla. La web se ejecuta en un servidor y nosotros únicamente vemos el resultado de esa ejecución en nuestra pantalla.

Las webs se actualizan y mucho. La gran diferencia es que nosotros no nos damos cuenta. Ninguna web nos va a pedir que actualicemos algo para poder ver los nuevos cambios.

Los programas de ordenador y las aplicaciones móviles son diferentes. Ambos se corren y se ejecutan en nuestros dispositivos. En otras palabras, al instalar un programa, lo que estamos haciendo es instalar todo el código que lo hace funcionar. Cuando abrimos ese programa estamos ejecutando ese código de programación.

¿Qué pasa cuando ese código cambia? Tenemos que actualizar el programa para poder ver esos nuevos cambios.

Aplicaciones móviles VS Programas de ordenador

Bien, en este punto hemos aclarado la diferencia que hay con las webs pero, ¿qué pasa con los programas de ordenador? En teoría tendrían que actualizarse con la misma frecuencia que lo hacen las aplicaciones móviles y muchas veces no es así.

La gran diferencia entre estos dos tipos de software es el entorno. Más concretamente el entorno móvil.

En primer lugar hay que decir que todo el mundo móvil está en constante cambio. Nuevos dispositivos, nuevas tecnologías, nuevas versiones de sistemas… Todos estos cambios obligan a las aplicaciones móviles a seguir ese ritmo.

Como ejemplo, cada vez que una nueva versión de un sistema operativo sale a la luz, la mayoría de aplicaciones están casi obligadas a actualizarse para adaptarse a los nuevos cambios introducidos. Además hay que tener en cuenta que anualmente tenemos una nueva versión de los dos grandes sistemas operativos móviles, Android y iOS.

Otro punto diferencial entre ambos entornos es la fragmentación en el mundo móvil, y más concretamente en el mundo Android. Tenemos multitud de dispositivos, diferentes fabricantes y muchas versiones de un mismo sistema operativo. Todo esto hace que no sea una tarea sencilla crear una app que funcione perfectamente en todos y cada una de las combinaciones posibles.

¿Solución para adaptarse a todos estos factores? Actualizar la aplicación constantemente para estar siempre al día y ofrecer al usuario la mejor experiencia posible.

Motivos para actualizar una app

Después de esta larga introducción vamos a ver algunos de los distintos motivos que llevan una app a actualizarse. Vamos a intentar listar las razones por las cuales tendrás que actualizar tu app de forma constante si quieres lanzar una al mercado 🙂

1. Corrección de errores

Quizás es el motivo más habitual por el cual actualizar una app. Este tipo de actualización es la típica que nos aparece con el siguiente mensaje “Minor bugs fixed”.

Crear una aplicación móvil que nunca en su vida vaya a tener ningún error es algo casi imposible. En gran parte esto es sucede por la fragmentación que comentaba anteriormente.

A veces algo que funciona en un dispositivo concreto, quizás no funciona en otro. Cada vez que se detecta un error, aunque únicamente suceda en un solo modelo de móvil, tiene que hacerse una actualización que tendrá que llegar a todos y cada uno de los usuarios.

Como decía es casi imposible crear una app sin errores. Sin embargo lo que un desarrollador tiene que procurar hacer es minimizar estos errores y, sobre todo, tener una estrategia preparada para arreglarlos rápidamente cuando aparezcan.

2. Nuevas guías de diseño

¿Te acuerdas como eran las mismas aplicaciones que utilizas hoy en día 5 años atrás? Seguramente muy distintas a las versiones actuales.

Las aplicaciones móviles van muy ligadas al sistema operativo. Todos los sistemas intentan tener su propio estilo, sus propias guías de diseño.

Pues bien, estas guías de diseño suelen cambiar rápidamente. Nuevos estilos a nivel gráfico, nuevas formas de navegación… Todo estos cambios obligan a las aplicaciones a seguir ese ritmo.

Una app que no se actualiza al mismo ritmo que lo hace el sistema, rápidamente queda desfasada dando una sensación de dejadez.

3. Mejorar las funcionalidades de la app

Como comentaba en la introducción, cuando instalamos una aplicación, lo que realmente estamos haciendo es descargarnos el código de dicha app. Si las personas que hay detrás de esa aplicación quieren hacer un cambio en ese código, querrá decir que tendremos que actualizar.

Es como funcionan las aplicaciones móviles. Se hace un cambio en el código, se crea una actualización a través de la tienda y finalmente se distribuye a todos los usuarios en forma de actualización. De esta manera podemos acceder a nuevas mejoras en la app.

A esto tenemos que sumar que los móviles son dispositivos con recursos limitados. Quizás la batería, las conexiones de datos y la potencia son una de las partes más críticas y limitadas. Las aplicaciones procuran siempre ir mejorando todos estos aspectos a base de pequeñas actualizaciones constantes. El objetivo es solo uno, mejorar la experiencia del usuario día tras día, poco a poco.

4. Añadir nuevas funciones

Este punto va muy ligado al anterior. Como decía, cada vez que se hace una mejora en el código la app se tiene que actualizar. De la misma forma, cada vez que se añade algo nuevo la app también se tiene que actualizar.

Las aplicaciones, al igual que otros softwares, suelen seguir muchas veces la metodología Lean Startup. Construir una aplicación básica y simple que poco a poco se va ampliando y mejorando.

Cada vez que se quiere añadir una nueva característica, la app se tiene que actualizar.

5. Nuevas versiones del sistema operativo

Tanto Google como Apple sacan nuevas versiones de sus sistemas operativos móviles de forma anual.

Estas nuevas versiones traen consigo dos aspectos importantes para las actualizaciones móviles: nuevas posibilidades y eliminación de funciones anteriores.

Las aplicaciones tienen que actualizarse para poder aprovechar las nuevas funciones que incorpora el sistema operativo. Muchas veces la diferencia entre una app y otra la marca la rápida adopción de estas nuevas funciones.

Además, muchas características de versiones anteriores quedan desfasadas. Esto quiere decir que si las apps no las cambian o se adaptan a las nuevas formas de hacer las cosas puede ser que a la larga ciertas funciones de la app dejen de funcionar.

En resumen, una nueva versión del sistema operativo obliga a hacer cambios en el código, con lo cual se traduce en la necesidad de actualizar.

Beneficios secundarios de las actualizaciones

Obviamente todas las razones que hemos visto hasta ahora van enfocadas a mejorar la experiencia del usuario. Las apps se actualizan para ser mejores día a día y ofrecer la mejor versión posible al usuario.

De toda formas hay otros beneficios secundarios que podemos obtener al actualizar nuestra app.

Cuanto más se actualiza una aplicación mejores son sus puntuaciones en las tiendas
Fuente : BusinessInsider

En primer lugar, según un estudio de BusinessInsider, cuanto más se actualizan las aplicaciones mayor es la puntuación media que obtienen de los usuarios en las tiendas. Como se puede ver en el gráfico extraído del estudio, hay una cierta relación entre las actualizaciones de las apps y su media de valoraciones.

La mayoría de aplicaciones no se abren más de 5 veces
Fuente: Localytics

En segundo lugar ganamos visibilidad ante el usuario. Como muestra este estudio de Localytics, la mayoría de aplicaciones únicamente se llegan a abrir 5 veces o menos.

Cuanto lanzamos una actualización, de cierta manera involuntaria, estamos llamando la atención del usuario. Mediante la notificación de actualización le estamos recordando que seguimos ahí. Quizás a partir de este pequeño recordatorio se acuerda de nosotros y vuelve a utilizar la aplicación si se había olvidado de nosotros.

Conclusión

Así que en resumen, el mundo móvil está siempre en constante cambio, nuevos sistema operativos, nuevos dispositivos, nuevos estilos de diseño… Todo ello lleva y obliga a las aplicaciones a que mantengan ese ritmo de actualización.

Una app que no se actualiza frecuentemente rápidamente se queda obsoleta y eso nunca es bueno de cara al usuario.

Los motivos más frecuentes para actualizar una app son la corrección de errores, la adaptación a nuevos estilos de diseño, las mejoras, la introducción de nuevas funciones o la adaptación de nuevas versiones del sistema operativos. Además pueden ayudar a mejorar el posicionamiento en las tiendas y ayudar a ganar visibilidad ante el usuario.

Si quieres crear una app, ten en cuenta que vas a necesitar estar actualizándola constantemente. El crear y lanzar la app es solo el comienzo de un largo camino.

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