20. ¡Tengo una idea para una app! ¿Debo protegerla?

Transcripción

Alguien tiene una idea que piensa es la “del millón”, que va a funcionar perfectamente. Y, entonces piensa que, si se la cuenta a la gente, a conocidos, amigos, etc., se la pueden copiar. Entonces piensa: “Tengo que proteger esta idea de alguna manera hasta que me ponga a hacerla”.

¿Debes proteger tu idea?

Aquí, quiero hacer una diferenciación entre las personas ante las cuales tendrías que proteger. Por un lado, están las personas en general como amigos, conocidos y desconocidos; gente en común. Y, por otro lado, tenemos la persona o empresa que se encarga de desarrollar tu proyecto.

¿Por qué lo digo? Para mí, en cuanto al primer grupo de personas que no va a tener nada que ver con tu proyecto, el no contarles tu idea u ocultarles lo que quieres hacer, es en cierto modo una tontería, y veremos porqué digo esto. Mientras que, proteger tu idea de la persona o empresa que la desarrolla, si puede tener algún sentido y también veremos por qué.

¿Por qué deberías contar tu idea a la gente en general?

Empecemos viendo por qué no contar tu idea a la gente en general (conocidos, amigos, etc.), no me parece una buena idea. Dicho de otra manera, ¿Por qué no deberías proteger tu idea y deberías contársela a todo el mundo? Básicamente, el motivo principal que alguien tiene cuando no quiere contar su idea o la oculta, es porque tiene miedo de que alguien se le adelante o le copie.

Y bueno, en cierta manera, el ser el primero en algo, en sacar determinado producto, sí que te da cierta ventaja, pero no lo es todo, así como la idea tampoco lo es todo. Lo que realmente importa, es quien la tira hacia adelante. Es decir, el procedimiento de hacer realidad la idea; una idea de por sí, no vale absolutamente nada.

Somos muchas mentes pensando en este mundo, y no podemos creer que hemos sido los únicos en tener esa idea; hay millones de personas en el mundo y acaso vamos a pensar que la idea que hemos tenido nosotros, ¿nadie, en ningún país, en ningún sitio de este mundo, la ha pensado alguna vez?

Seguramente ya la ha pensado alguien. De alguna otra manera, o mas parecida, o mas diferente, pero la habrá pensado. Así que, el hecho de que tu vayas contando tu idea a la gente, no implica nada. Es decir, tu idea ya la habrá tenido alguien antes; la gran diferencia está en quien la hace y no en quien la piensa.

¿De qué vale una idea si no la haces realidad? Absolutamente nada; la idea de por sí, no va a generar ingresos y no la va a descargar nadie. Es una idea, no es nada. ¿Acaso a nadie se le había ocurrido hacer un Facebook antes de que apareciera?, ¿A nadie se le había ocurrido hacer un buscador de internet como Google?, ¿a nadie se le había ocurrido hacer un Twitter? Segurísimo que sí.

La gran diferencia está en que, la gente que creó esas empresas, en primer lugar, lo hizo; en segundo lugar, lo hizo bien. Así que, ni una idea, ni el hecho de ser el primero en hacer algo, te va a asegurar nada.

Yo creo que tiene que quedar claro que, el hecho de contar tu idea a la gente, no va a poner en peligro tu proyecto. Ahora mismo, me podría poner a contar 20 ideas que tengo en mente, y no tendría ningún problema en dar todos los detalles porque si alguien lo hace… pues olé.

Es muy raro que tu cuentes una idea y alguien diga: “Esto es muy genial, lo voy a hacer”. Lo normal es que la gente te dé su opinión y ya está, no te van a copiar nada. Puede darse el caso, pero es muy raro.

¿Qué estás perdiendo al no contar tu idea?

Una vez visto que, el no contar tu idea a alguien tampoco te va a asegurar muchas cosas, vamos que estás perdiendo al no contarle tu idea a la gente. Como he dicho más de una vez, la opinión de una persona no cuenta para nada, frente a la de otras 100.

Que tu pienses que una idea va a funcionar, no quiere decir que el resto de personas lo piensen; es más, ¿cómo vas a saber si realmente va a funcionar, si no sabes la opinión de nadie, más que la tuya? Esto es lo que pierdes: saber lo que piensa la gente, que, seguramente es muchísimo más valioso que el hecho de que nadie sepa tu idea o el riesgo de que te puedan copiar.

Ahora piensa otra cosa. Quizás tus conocidos o la gente a quienes les cuentas tu idea, no te vayan a copiar porque no tengan recursos, tiempo o lo que sea. Pero, imagina ahora, que vas a buscar financiación para tu proyecto, el cual es un paso bastante común y necesario.

Seguramente, tendrás que ir a un foro de inversores o algo parecido, y contarles tu idea de arriba abajo con el fin de convencerlos, porque, el argumento de “es una idea que nadie tiene y voy a petarlo, pero no os puedo contar nada porque es secreto”, no va a convencer a nadie.

Por tanto, tendrás que contar tu idea de arriba a abajo, a gente que tiene el dinero y te podría copiar sin necesitarte a ti. Pues bien, no te van a copiar; lo que van a buscar no es la idea en sí, sino el equipo y la forma de tirarla hacia adelante. Como digo, una idea no vale nada de por sí.

Suponiendo que pudieras llevar a cabo tu idea sin contarle a absolutamente nadie, y la llevarás hasta el final, llegaría un momento que la sacarías al público. Imagina que no funciona, ¿Qué crees?, ¿Qué no te van a intentar copiar mil y una veces, y empresas y personas que seguramente tienen más recursos que tú? Es eso, la clave no está en la idea en sí, porque en el momento en que funcione, te van a copiar; la clave está en muchas cosas más allá de la propia idea, y no contar tu idea inicialmente, no te va a ayudar mucho.

La cuestión con los copyrights, trademarks y patentes

Otra cosa a tomar en cuenta, es que los recursos que tenemos para proteger una idea, no son como muchos podríamos pensar de inicio: copyright, trademarks y patentes. Todos ellos, no van a hacer que tu idea no sea desarrollada por otra persona. Es decir, no van a hacer que otra persona o empresa desarrolle esa misma idea de negocio.

Por ejemplo, el copyright, protege recursos específicos: imágen, canción. El trademark por su parte, protege una marca, un nombre, un logo. Finalmente, las patentes protegen inventos. Las ideas no pueden ser patentadas. Además, es difícil, costoso y probablemente suponga un esfuerzo que la mayoría de veces no valga la pena.

Si fuera tan fácil registrar una patente o una idea, habría mucha gente viviendo, únicamente de pensar ideas y registrarlas como patentes, y que venga alguien y pague; no funciona así. Se pueden patentar cosas, pero cosas muy específicas. Como digo, una idea de negocio no puede ser patentada.

En general, no perdería mucho tiempo con el tema de las patentes. Al final, si tu idea funciona, vas a tener competencia. No pierdas tiempo en registrar algo que ni siquiera sabes si va a funcionar. Mejor dedícate a comprobar si realmente puede funcionar.

Y, como digo, el primer paso es contarle tu idea a la máxima gente posible, lo que además permitiría que obtengas feedback que seguramente no habías pensado: “¿Qué tal si cambias esto o añades esto?, ¿yo añadiría esto?, ¿Qué pasa si sucede esto?”. En general, son cosas que inicialmente no has podido pensar y gracias a ese feedback de la gente dices: “Ah vale, pues ahora lo voy a hacer mejor”

Cuéntale tu idea a personas que no conozcas tanto

Otra cosa de la que tampoco me quería olvidar es que a veces, es hasta incluso mejor contarle tu idea a personas que no conoces (no me refiero a desconocidos, sino a gente que no sea de tu máxima confianza) porque, al fin y al cabo, una persona que es cercana a ti, o un familiar, quizás tenga la tentación de decirte que es una buena idea o que le parece bien, simplemente por el hecho de animarte o no desilusionarte. Mientras que, una persona que no conozcas tanto, podría ofrecerte una opinión más sincera; es algo que pienso que podría serte útil.

¿Qué pasa cuando decides contratar a alguien?

Volvamos ahora al principio del capítulo donde separaba los dos tipos de personas de quienes tendrías que protegerte o no. Ahora veamos, qué pasa cuando desarrollas tu idea, y decides contratar a alguien; este es el segundo grupo de personas que decía al principio.

Ya sea una empresa o un freelance, da igual, ¿debes proteger tu idea de ellos? Aquí le puedo ver sentido por varios motivos: 1) ya estás poniendo dinero sobre la mesa, así como tiempo y esfuerzo; 2) estás desarrollando tu idea; ya no será una simple idea, sino que será el proceso de desarrollarla; y 3) hay mecanismos más sencillos para protegerte sin tener que recurrir a temas de patentes y demás.

¿A qué me refiero con protegerte? No quiero decir que encargues un proyecto, te lo hagan, pagues y luego se queden con el proyecto. Esto, sería directamente denunciable sin tener que proteger nada. Me refiero a que alguien que desarrolle tu proyecto, pueda ir dando información sobre él a otras personas o incluso, que pueda desarrollar un proyecto paralelo por el otro lado; todo esto, mientras te desarrollan tu propio proyecto.

La verdad no es una cosa muy ética. Una persona que se encarga de desarrollar un proyecto, no tendría que hacerlo, por lo menos, alguien decente. Pero bueno, hay mecanismos sencillos para evitar este tipo de cosas. En primer lugar, la confianza, asegúrate al máximo de la gente que contratas para hacer tu idea. Busca información de la empresa o persona y que te transmita confianza, porque esto es lo más básico.

En segundo lugar, están los NDA (Non-disclosure agreement) que básicamente es un documento estándar firmado por ambas partes donde la persona que se encarga del proyecto, se compromete a no transmitir información sobre él. Como digo, es algo estándar y hasta podrás encontrar plantillas de ejemplos en línea. Yo he firmado más de uno de estos documentos en proyectos en los que he trabajado y no he tenido ningún problema; es simple, fácil, y el propietario se queda más tranquilo de que su proyecto, no sale más allá del ámbito del desarrollo.

Por último, tenemos los NCA (Non-competence agreement). Estos, son acuerdos de no competencia, en donde básicamente, la persona encargada del proyecto, se compromete a no participar en proyectos que se consideren competencia del mismo, durante X tiempo. Esto, no es tan común y personalmente, no he firmado ninguno, pero están ahí.

Una vez que hayas firmado estos contratos, lo que hay que tener en cuenta, es que hay que compartir el máximo de información posible con la persona o empresa que se encarga de desarrollar tu proyecto. La comunicación entre desarrollador y propietario es vital para el proyecto. De hecho, hasta el propio encargado de desarrollar el proyecto, te podría aportar de sus ideas para incorporarlas como sugerencia.

Si te ha resultado útil este artículo puedes hacer que también lo sea para otras personas compartiéndolo en , LinkedIn o .

Como siempre para cualquier duda o sugerencia puedes contactar conmigo y estaré encantado de poder ayudarte.

¡Suscríbete

a la newsletter!

Simple y llanamente te mantendré al día una vez al mes a través de un email con artículos o noticias de interés relacionadas con el mundo de las aplicaciones móviles. ¡Nada de spam!