¿Qué está permitido y qué no en Google Play y App Store?

Hoy en día a mucha gente le surgen nuevas ideas para lanzar aplicaciones móviles. Ideas, en muchas ocasiones geniales, pero que tienen un gran punto débil : no están permitidas en Google Play y App Store. No todo vale en las tiendas de aplicaciones. Es muy importante saber qué está permitido y qué no en estas tiendas a la hora de crear una app.

Nuestra idea puede ser perfecta sobre el papel, pero si tanto Google como Apple no nos permiten publicar nuestras aplicaciones en sus tiendas no tendremos futuro.

Es vital entender qué está permitido y qué no tanto en Google Play como en App Store. Además debería ser uno de los primeros puntos a comprobar. A nadie le gustaría preparar un plan perfecto, formar un equipo, desarrollar la aplicación y encontrarse de repente a la hora de publicar la app que tanto Google como Apple la rechazan en el momento final.

Es por esto que en este artículo vamos a hablar de las políticas de las tiendas de aplicaciones móviles. Sin duda no es seguramente el tema más atractivo del que hablar, pero aún así es importante.

¿Por qué no todo vale en Google Play y App Store?

Antes de empezar a ver qué está permitido hacer en las tiendas de aplicaciones debemos entender el por qué existen ciertas políticas.Para ello vamos a comparar el mundo de las aplicaciones móviles con la web.

La web podríamos decir que es una gran jungla. Un espacio de libertad total donde, casi todo, está en cierto modo permitido.

Podemos encontrar webs de todo tipo que infrinjen gran cantidad de leyes. Sobretodo las relativas a la propiedad intelectual y el copyright. Y no me refiero únicamente a las webs donde podemos descargar música, libros y contenido digital pirata en general.

Usar una simple imagen que no es de nuestra propiedad no está, teóricamente, permitido. Sin embargo me atrevería a decir que una gran cantidad de webs lo hacen. ¿Por qué?

La razón es la forma en la cual se estructura la web. No existe un propietario de Internet que controle las webs y el contenido que se sube. Esto hace que cualquier persona, con el conocimiento necesario para publicar una web, pueda subir el contenido que le venga en gana sin que nadie le diga nada.

Obviamente hay ciertos límites que no son recomendables traspasar porque pueden a llegar a suponer delitos graves. Para esos casos sí que existe cierto nivel de control, pero siempre ha llegado a través de los gobiernos de los propios países. Son los únicos organismos  que realmente pueden controlar y censurar contenido en internet a través de sus propias leyes.

Sin embargo, el caso de las aplicaciones móviles es totalmente distinto. Para ello tenemos que entender cómo funcionan las aplicaciones móviles y sus tiendas.

Las apps se publican en plataformas que están totalmente controladas por empresas privadas. Por norma general las aplicaciones se suelen publicar en Google Play para Android y en App Store para iOS. Google Play es propiedad de Google, mientras que App Store lo es de Apple.

El hecho de que estas empresas tengan bajo su control absoluto sus tiendas significa que pueden aplicar ciertas restricciones o políticas. En otras palabras, tienen sus propios términos y condiciones, los cuales tenemos que aceptar a la hora de crear una cuenta.

¿Por qué las tiendas de aplicaciones imponen ciertas restricciones?

No es algo ni mucho menos raro que un producto digital tenga unos términos y condiciones. Al fin y al cabo es lo más habitual que cuando nos demos de alta en algún sitio tengamos que aceptar ciertas cláusulas.

Esto se puede deber a varios motivos pero el principal es proteger la calidad de la propia plataforma.

¿Qué pasaría si tanto Google como Apple dejaran publicar cualquier aplicación en sus tiendas? Seguramente la calidad bajaría. Emezaríamos a ver muchas aplicaciones con fallos, con diseños desactualizados, con malware y sería más complicado encontrar aplicaciones de calidad en nuestras búsquedas.

Esto llevaría a que los usuarios perderían la confianza y serían menos propensos a descargar y probar nuevas aplicaciones.

Además estas políticas también sirven, no solo para proteger a los usuarios de las tiendas, sino también a las propias empresas propietarias. Al fin y al cabo, estas empresas son en cierta forma responsables de lo que pase dentro de la tienda.

Por otro lado, hay otras políticas que tienen motivos totalmente distintos y están más enfocadas a proteger y fomentar el propio negocio y los ingresos de ambas empresas. Un gran ejemplo es la política de estar obligado a utilizar sus plataformas de pago. Mediante esta norma, tanto Google como Apple, nos aplicarán una comisión del 30% sobre los ingresos que obtengamos. De todas formas hablaremos más adelante sobre esto.

¿Por qué es importante conocer qué está permitido hacer y qué no en Google Play y App Store?

Seamos honestos. ¿Cuántas veces nos hemos leído los términos y condiciones de un determinado producto o servicio? Seguramente muy pocas, por no decir ninguna.

Muchas veces, incluso las propias empresas, lo ponen complicado. No es nada atractivo tener que leer un documento de más de 5 páginas con un tamaño de letra minúsculo. Además cuando estás dándote de alta lo que tienes ganas es de entrar y ver qué hay. No quieres perder el tiempo leyendo normas, términos y políticas.

En mi opinión esto no supone un problema para la gran mayoría de lugares en los cuales nos registramos. Al fin y al cabo, ¿qué es lo peor que puede pasar si no te lees los términos y condiciones de Facebook cuando te das de alta?

Bueno, quizás por desconocimiento hagas algo que no está permitido y en el peor de los casos te cierren la cuenta. Esto, para una gran mayoría de gente, no sería un gran problema. Al fin y al cabo siempre podrás crearte una cuenta nueva o tienes la opción de irte a otra red social.

Sin embargo, aquí estamos hablando de lanzar una aplicación móvil que seguramente sea un negocio en sí mismo. Estamos haciendo algo bastante importante para nosotros. Algo en lo que seguramente hayamos invertido tiempo, esfuerzo y dinero.

Encontrarnos con que no nos quieren publicar nuestra aplicación, o que nos la cierren de repente al cabo de un tiempo, no es plato de buen gusto. Esto es precisamente lo que puede pasar si incumplimos estas políticas.

Esta es la razón por la cual debemos estar enterados de qué cosas se permiten y que no en Google Play y App Store. Un error aquí puede ser fatal para nuestra idea.

Además da igual si el error no lo has cometido intencionadamente y lo has hecho por puro desconocimiento. Como se dice en el mundo del derecho, el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.

Ni Google ni Apple van a tener ningún remordimiento por echar tu idea por tierra si estás incumpliendo sus políticas. Al fin y al cabo, cuando creas la cuenta las estás aceptando. Es tu responsabilidad saber qué puedes y qué no hacer en sus tiendas.

¿Cómo aplican sus políticas Google y Apple?

Google y Apple históricamente han venido aplicando sus políticas de forma bastante distinta. Sin embargo últimamente esto está cambiando y cada vez se parecen más.

Empecemos viendo el método de Apple, el cual es más simple y sencillo de explicar.

Cada vez que publicamos una versión de nuestra aplicación en AppStore, ya sea la primera vez o una simple actualización, existe un proceso de revisión manual.

Un empleado de Apple revisará nuestra aplicación para comprobar que cumple con todas las normas de la tienda. En el caso de que algo no esté correcto nos lo harán saber para que apliquemos los cambios.

En el caso de Google esto ha sido bastante diferente desde sus inicios. Por norma general, Google no revisaba manualmente las aplicaciones cuando se publicaban en la tienda. Los procesos de revisión manuales eran menores y totalmente aleatorios.

Esta diferencia en la forma de aplicar las normas permitía que las aplicaciones estuvieran disponibles inmediatamente en Google Play al publicarlas, mientras que en el caso de Apple había una demora de unos 7 días mientras duraba el proceso de revisión.

Sin embargo las cosas han estado cambiando estos últimos años. En primer lugar Google ha incrementado el número de revisiones manuale. Ahora no es extraño que al publicar nuestra aplicación tengamos que esperar por una revisión manual. Aunque no sigue siendo la norma general ni mucho menos.

Por otro lado, Apple, ha reducido el tiempo de espera de las revisiones haciendo que tengamos que esperar normalmente menos de 2 días para obtener su aprobación.

Otro punto a tener en cuenta es que estos procesos de revisión no se producen únicamente en el momento de publicar o actualizar nuestra aplicación. Pueden ocurrir en cualquier momento.

Fuente : Statista

En este gráfico donde se muestran todas las aplicaciones disponibles en Google Play podemos ver como hay una gran caída en el 2018. ¿Por qué?

La explicación es sencilla. Justo alrededor de esas fechas Google decidió hacer una limpieza en su tienda de aplicaciones y eliminaron muchas apps que no estaban cumpliendo sus políticas.

Esto nos hace ver la importancia de asegurarnos que lo que estamos haciendo está permitido. En cualquier momento nos podemos llevar una sorpresa si nuestra app no está cumpliendo las normas. 

Además debemos tener en cuenta que estas políticas van cambiando a lo largo del tiempo. Lo cual nos lleva al siguiente punto : ¿cómo podemos enterarnos y mantenernos al día de qué está permitido hacer y lo que no en Google Play y App Store?

¿Cómo podemos enterarnos de qué se puede hacer en las tiendas de aplicaciones?

En primer lugar, antes de publicar una aplicación debemos echar un vistazo a las políticas de ambas tiendas. Las políticas de Google Play y las políticas de App Store son totalmente públicas y podemos consultarlas sin necesidad de crearnos una cuenta.

En segundo lugar, una vez hayamos publicado nuestra aplicación, debemos asegurarnos que estamos al día con las actualizaciones de estas políticas. Como hemos visto, en cualquier momento ambas empresas pueden decidir actualizar sus términos y por lo tanto nuestra app puede volver a ser revisada sin previo aviso.

Por suerte, una vez hayamos creado una cuenta de desarrollador en ambas tiendas, serán ellos mismos los que nos avisen a través de nuestro email de posibles cambios en estas normas.

Lo único que debemos hacer es asegurarnos que vamos comprobando el email asociado a nuestra cuenta para recibir estos avisos. En cuanto veamos que hay nuevas políticas deberemos revisarlas y ver si es necesario que hagamos cambios.

Por norma general, las nuevas políticas son cambios pequeños o matizaciones de las políticas anteriores. Así que normalmente no es necesario hacer grandes cambios una vez hemos publicado nuestra aplicación.

Llegados a este punto sabemos que lo ideal antes de empezar a desarrollar nuestra aplicación es revisar de arriba a abajo las políticas de ambas tiendas. Sin embargo, y para que puedas obtener un vistazo rápido de estas políticas, ahora mismo vamos a ver los 8 puntos más destacables de todas estas normas.

Estas 8 normas que vamos a ver ahora son aquellas que he creído más importantes y con las cuales mucha gente no cuenta a la hora de valorar su idea. De todas formas, te recomiendo que si realmente tienes ya una idea en mente y estás a punto de empezar a concretarla y desarrollarla, eches tú mismo un vistazo al resto de políticas.

1. No incluir contenido restringido

Uno de los puntos a tener en cuenta a la hora de crear una aplicación móvil es asegurarnos que no estamos incluyendo contenido que está restringido o prohibido.

Algún tipo de contenido puede sonar obvio como puedes ser el incluir contenido sexual, violento, de acoso, racista o que promocione el uso de drogas, alcohol y tabaco. 

Sin embargo hay otro tipo de contenido que no lo puede ser tanto. Hay ciertos temas que, o bien están prohibidos en la mayoría de países, o bien están fuertemente regulados y tienen que tener los permisos explícitos de las autoridades locales.

Es el caso de los servicios financieros, temas relacionados con la medicina o el mundo farmacéutico y las apuestas.

Cojamos como ejemplo el último, el mundo de las apuestas. ¿Te has dado cuenta que las casas de apuestas no tienen aplicaciones móviles en Google Play y App Store? Por lo menos no las tienen en la mayoría de países.

Esto no se debe a que no hayan tenido la idea de hacerlas. ¡Ni mucho menos! Saben muy bien que tener aplicaciones móviles en estas tiendas supondría un aumento del tiempo que las personas dedican a apostar.

De hecho no es verdad que no tengan aplicaciones móviles. Sí que las tienen, pero no en las tiendas oficiales, lo cual les hace perder muchísimo público. 

Otro requisito que establecen las tiendas es que nuestra aplicación tiene que tener un objetivo útil por sí misma y no puede servir únicamente para atraer visitas a una web o únicamente mostrar publicidad. 

Si las tiendas consideran que nuestra aplicación no tiene un objetivo más allá que el hecho de mostrar publicidad para obtener ingresos o que simplemente está redirigiendo a una web para poder hacer algo útil, cabe la posibilidad de que no nos la acepten.

2. El contenido generado por los usuarios debe estar controlado

No siempre podemos controlar el contenido que sale en nuestra aplicación. Por lo tanto no siempre vamos a poder estar seguros de cumplir con las normas del contenido que está permitido y el que no en las tiendas de aplicaciones.

Un claro ejemplo son las redes sociales o cualquier aplicación donde los usuarios puedan publicar contenido en forma de comentarios, imágenes o videos.

Ahora bien, para este caso específico, para cuando son los usuarios los que pueden subir su propio contenido, tanto Google Play como App Store tienen unas normas específicas.

En primer lugar es obligatorio tener unos términos y condiciones que especifiquen el contenido que está permitido y el que no en nuestra app. Estos tendrán que estar alineados con las políticas de las tiendas y los usuarios tendrán que aceptarlos al registrarse antes de poder empezar a crear su propio contenido.

En segundo lugar deberemos establecer un mecanismo de moderación y control de este contenido generado por los usuarios. Esto se puede hacer revisando de forma activa qué contenido suben los usuarios y/o teniendo un sistema que permita a los usuarios denunciar contenido de otros usuarios.

Finalmente, tenemos que encargarnos de bloquear o denegar el acceso a aquellos usuarios que infrinjan nuestras normas de forma recurrente.

De no llevar a cabo estas medidas, y en el caso de que Google o Apple revisen nuestra aplicación y vean que el contenido generado por los usuarios va en contra de las políticas de contenido restringido, puede ser que nuestra aplicación sea bloqueada, no por nuestro contenido, sino por el que han generado nuestros usuarios.

3. Respetar la propiedad intelectual

Las leyes de propiedad intelectual establecen que únicamente los autores de dicha obra están autorizados a hacer uso de ella a no ser que nos den el permiso para usarla.

Esta propiedad intelectual, en mi experiencia, es una de las políticas que quizás más problemas cause. Seguramente porque estamos muy acostumbrados a buscar en internet y reutilizar cualquier tipo de contenido sin pararnos a pensar en si ese contenido está restringido o no por derechos de autor. 

Lo más seguro es que si usamos una imagen protegida en nuestra web, redes sociales o cualquier tipo de documento nadie nos diga nada. Simplemente porque quizás no les valga la pena.

Sin embargo en las tiendas de aplicaciones este proceso es muy fácil. Tanto en Google Play como en App Store se pueden denunciar aplicaciones móviles si se considera que están infringiendo ciertas normas a través de un simple botón que aparece debajo de la página donde descargamos la propia app.

En el caso de la propiedad intelectual bastará con aportar los  documentos que acrediten que somos los propietarios del recurso protegido del cual se está haciendo uso para que la aplicación sea eliminada.

La violación de la propiedad intelectual puede darse de muchas formas distintas. Un caso sería la suplantación de identidad o el uso de marcas comerciales para el nombre de nuestra app o icono. No podemos usar el nombre de otras apps en nuestro título o hacer iconos que se asemejen mucho a otras aplicaciones existentes. A no ser obviamente, que tengamos el permiso de esa otra aplicación. 

Por ejemplo no podríamos crear una app “Imágenes para Facebook” que les permitiera a los usuarios descargar imágenes interesantes para publicar en redes sociales. Estaríamos usando la marca Facebook en nuestro título de una forma ilegítima.

Por otro lado, la propiedad intelectual puede ser infringida si usamos recursos que no nos pertenecen. Esto puede ir desde texto, imágenes o videos. Un ejemplo claro sería usar dentro de nuestra aplicación una imágen de una película de Disney. El propietario de esta imagen es Disney y, a no ser que tengamos su permiso, no podemos usarla.

Tenemos que asegurarnos que todos los recursos que usamos en nuestra aplicación son nuestros o, en el caso de que el propietario sea otra persona o empresa, cerciorarnos de que tenemos los derechos para usarlos.

4. Informar al usuario de los datos que se van a recopilar

Las aplicaciones móviles pueden llegar a tener acceso a gran cantidad de datos personales del usuario. 

Años atrás este tema no estaba tan controlado como lo está hoy en día. En estos momentos la privacidad y la transparencia es algo muy importante tanto para la gran mayoría de gobiernos, como las propias personas y también para las tiendas de aplicaciones.

Comunicar de forma transparente todos los datos que vamos a guardar y recopilar de nuestros usuarios es muy importante.

Además debemos asegurarnos de cumplir todas las normas de distintas regiones. Un claro ejemplo es la reciente ley GDPR de la Unión Europea que regula estos temas en los países que forman esta la unión.

Es recomendable asesorarse por profesionales legales en este punto para ahorrarnos problemas en un futuro. Problemas que pueden llegar a complicarnos mucho el futuro de nuestro negocio.

5. Las aplicaciones no pueden hacer un uso inadecuado del dispositivo

Nuestra aplicación no puede interferir de forma negativa con el dispositivo del usuario ni con otras aplicaciones.

No podemos crear aplicaciones que sirvan por ejemplo para hacer trampas en otras aplicaciones o juegos. Ni podemos interferir en el funcionamiento de otras apps.

A  no ser que tengamos permiso explícito de otra aplicación, nunca está permitido cambiar la forma en la que otras aplicaciones se comportan.

Quizás puede sonar obvio, pero en ningún caso se pueden crear aplicaciones que puedan considerarse como maliciosas.

El software malicioso puede tener formas muy distintas. Desde apps que puedan afectar intencionadamente a componentes del dispositivo como la batería, a aplicaciones que recopilan datos del usuario de forma poco transparente sin su permiso.

Este punto puede considerarse una infracción muy grave y no únicamente supondría el cierre de la app sino que también conllevaría el cierre de nuestra cuenta de desarrollador. Es más, posiblemente no podríamos volver a crear una cuenta de desarrollador a nuestro nombre y estaríamos bloqueados de por vida.

6. Debemos utilizar los métodos de pago de Google y Apple

Este es seguramente uno de los puntos que más problemas puede causar a nivel de negocio y algo con lo que no mucha gente no cuenta.

Tenemos que ser conscientes que para Google y Apple las tiendas de aplicaciones son un negocio en sí mismo. Y, ¿cómo obtienen ingresos estas tiendas? Pues bien, lo hacen a través de comisiones que se cobran cuando los usuarios pagan por algo en una aplicación.

Esto incluye pagos por descargas, por micropagos y por suscripciones. A la hora de obtener ingresos a través de nuestras aplicaciones estamos obligados a usar sus pasarelas de pago. Esto conlleva que, tanto Google como Apple, se lleven una comisión del 30% de cada pago que se genere.

Existen algunas excepciones muy concretas en las cuales estaremos exentos de usar sus pasarelas y podremos usar soluciones más económicas como Stripe, Paypal o cualquier pasarela de nuestra banco.

Ahora bien, por norma general, tenemos que contar con que vamos a tener que usar esas pasarelas de pago y ceder un 30% de nuestros ingresos. No hacerlo podría suponer el cierre de la aplicación.

7. Regulación de la publicidad

Obtener ingresos por publicidad es uno de lo métodos más utilizados para generar ingresos con una aplicación móvil.

Tenemos que saber que la publicidad está regulada de distintas formas. Por un lado tenemos las políticas de las tiendas y por otro, en el caso de que las utilicemos, por las propias Ad Networks que no servirán los anuncios.

Para empezar las tiendas establecen que una aplicación puede contener publicidad pero con ciertas restricciones. 

En primer lugar, los anuncios que mostremos tienen que ser para todos los públicos y no contener contenido restringido del que hablamos en el primer punto. 

En segundo lugar la publicidad siempre tiene que aparecer dentro de la propia app y nunca fuera de ella cuando el usuario ya ha salido. 

Finalmente, toda aplicación que contenga publicidad tiene que tener un fin propio y no puede basarse únicamente en mostrar anuncios.

Por otro lado tenemos las politicas de las Ad Networks, que dependerán en gran parte de la Ad Network que estemos utilizando. De todas formas, y por norma general, las Ad Neworks no nos van a permitir que intencionadamente forcemos al usuario a interactuar con los anuncios.

Esto puede suceder si colocamos los anuncios de forma estratégica para que por error el usuario haga click en ellos o dando algo a cambio si interactúa con los mismos. 

Como ejemplo, no podríamos ofrecer una recompensa a cambio de hacer click en uno de estos anuncios, a no ser que sea la propia Ad Network la que ofrece este tipo de anuncios. 

8. No podemos ofrecer recompensas a cambio de valoraciones

Las opiniones y valoraciones en las tiendas de aplicaciones son una parte muy importante de las mismas. Permiten a las tiendas saber lo que los usuarios piensan de la aplicación para así posicionar mejor y dar más visibilidad a aquellas aplicaciones con buenas opiniones.

Sabiendo esto podríamos tener la idea de también ofrecer recompensas a cambio de obtener buenas valoraciones. Ya sea dando acceso a ciertas características de la app o bien pagando a cambio de buenas opiniones.

Esto está directamente prohibido. Las valoraciones tienen que llegar de forma orgánica sin que el usuario se pueda ver influenciado en su respuesta. Lo único que podemos hacer es preguntarle si nos quiere dejar una opinión, pero nunca dar algo a cambio de una buena puntuación.

Conclusión

Las tiendas de aplicaciones tienen sus propias normas de comportamiento de todo aquello que está permitido y lo que no.

Seguramente podamos encontrar apps que estén en estas tiendas incumpliendo ciertas normativas, especialmente en Google Play. Sin embargo esto no quiere decir que esté bien. Si tú lo haces puedes atenternete a consequencias.

A través de este artículo hemos visto algunas de las políticas más comunes y generales. De todas formas, y sobretodo si quieres empezar el desarrollo de una nueva aplicación, debes revisar tú mismo estas normas.

Al publicar una aplicación somos responsables de cumplir las políticas y en caso de no hacerlo puede que nuestra app sea eliminada.

Si te ha resultado útil este artículo puedes hacer que también lo sea para otras personas compartiéndolo en , LinkedIn o .

Como siempre para cualquier duda o sugerencia puedes contactar conmigo y estaré encantado de poder ayudarte.