¿Cómo monetizar una aplicación gratuita?

Si echamos un vistazo a las apps que tenemos ahora mismo instaladas en nuestro móvil, seguramente nos daremos cuenta que la gran mayoría las hemos descargado de forma gratuita. De todas formas, esto no quiere decir, ni mucho menos, que no hayamos pagado nada por ellas.

La mayoría de estas aplicaciones de descarga gratuita se basan en el modelo de negocio freemium.

¿En qué consiste el modelo Freemium?

El modelo Freemium se basa en ofrecer una aplicación con descarga gratuita e incluir algunos elementos de pago dentro de la misma. El objetivo principal es hacer que los usuarios puedan probar nuestra aplicación sin ningún compromiso.

De esta manera, pueden asegurarse que les va a ser realmente útil y cuando estén familiarizados con el producto, podremos empezar a ofrecer opciones de pago para mejorar la experiencia.

Para entender mejor la filosofía del modelo vamos a ver una comparación con un producto de toda la vida.

Imaginemos que vamos a comprar un coche. La marca X nos ofrece un presupuesto y nos enseña el modelo del coche en fotos. La marca Y también nos ofrece un presupuesto, pero además nos permite probar el coche totalmente gratis durante un mes. Contando que ambos modelos tienen las mismas características, o muy similares, ¿cuál tenemos más probabilidades de acabar comprando?

Seguramente el segundo, ya que vamos a poder tener la seguridad de probarlo primero. Esta es precisamente la filosofía del modelo Freemium. Dar algo de forma gratuita para que el usuario pueda apreciar el valor que hay detrás antes de decidir gastar dinero en ello.

Nadie dice que sea fácil

Un modelo Freemium puede ser la mejor manera de monetizar una aplicación gratuita. Ahora bien, nadie dice que sea fácil. Todo lo contrario. Conseguir que un usuario pague es complicado.

La conversión de las micro transacciones está alrededor de un 5%
Fuente : AppAnnie

En este encuesta de un estudio de AppAnnie se preguntó a diferentes empresas por el porcentaje de usuarios activos que habían hecho una compra dentro de la aplicación. Como se puede ver, la respuesta más común es que solo entre un 0% y un 5% pagaron algo por usar la app.

La clave está en que encontremos el modelo Freemium que mejor se adapte a nuestro proyecto. Para poder hacerlo vamos a ver diferentes estrategias o puntos de vista desde los cuales podemos enfocar el cómo monetizar una aplicación gratuita.

1. Modelo Freemium basado en funcionalidades

La primera estrategia es una de las más comunes : basar el modelo Freemium en las funcionalidades de la aplicación.

Consiste en dejar al usuario utilizar la mayor parte de la aplicación gratis pero bloqueando algunas características que serán de pago. Estas características pueden ser servicios extra, contenido premium o, como veremos en el caso de ejemplo, artículos virtuales.

Este modelo basado en funcionalidades es utilizado por multitud de aplicaciones, pero sobre todo encaja a la perfección con los juegos.

Un juego que ha tenido y sigue teniendo mucho éxito es Clash of Clans. Se basa en crear un ejército desde cero para luchar contra otros jugadores. Poco a poco vas construyendo tu clan a base de crear casas, cuarteles, ejército y otros elementos.

Clash of Clans utiliza un modelo Freemium basado en funcionalidades. Cada vez que creas algo tienes que esperar cierto tiempo y, cada vez que vas avanzando en el juego, esta espera se va incrementando.

Por ejemplo, cuando creas tu primera casa, tarda unos 15 segundos en construirse, pero a la que vas avanzando en el juego este tiempo se incrementa exponencialmente llegando a tardar días.

¿Te puedes imaginar la impotencia que genera estar esperando días para poder mejorar tu ejército? Pues obviamente esta ansiedad es con la que juega SuperCell, la empresa creadora del juego, para monetizarlo. Te ofrecen pagar por acelerar el tiempo con el que se acaban de construir dichos elementos.

Con esta estrategia consiguen que te enganches al juego durante el primer mes aproximadamente que puedes jugar sin necesidad de pagar. Pero de repente, transcurrido este tiempo, te das cuenta que para seguir progresando necesitas, o ser muy paciente, o pagar en ciertos momentos.

2. Modelo Freemium basado en la experiencia de usuario

El modelo Freemium también puede basar sus funciones de pago en mejorar la experiencia del usuario.

Típicamente en este modelo se ofrece una aplicación gratuita con publicidad pero dando la opción de eliminarla pagando. Esta opción se puede dar a través de otra aplicación en versión “Pro”, o a través de una simple micro-pago que elimina automáticamente la publicidad.

Un ejemplo podría ser el de uTorrent, un conocido cliente de torrents que permite compartir archivos entre usuarios.

uTorrent utiliza un modelo freemium basado en la experiencia de usuario

uTorrent utiliza un modelo freemium basado en la experiencia de usuario. En este caso uTorrent utiliza una versión básica y una versión “Pro” con un coste de 2,99€. Ambas versiones cumplen la función principal de la aplicación, permitir compartir archivos entre usuarios. Ahora bien, la gran diferencia está en que la versión básica contiene anuncios de terceros y la versión “Pro” no.

De esta manera cualquier usuario puede descargarse la aplicación y usarla sin ninguna necesidad de pagar. De todas formas, aquellos usuarios que hagan un gran uso de la app y, ya sea por estar agradecidos o porque les molestan los anuncios, pueden decantarse por obtener la versión “Pro” y eliminar esa publicidad. De esta manera pueden tener una mejor experiencia de usuario sin anuncios de terceros.

3. Modelo Freemium basado en uso

Una modalidad muy interesante para muchas aplicaciones es el modelo Freemium basado en uso.

En este caso la aplicación ofrece sus funciones con ciertos límites. Estos límites pueden ser relativos al uso en horas, uso de la conexión a internet o, cómo vamos a ver ahora mismo, relativo al uso de espacio de almacenaje.

Para ver este modelo en un caso real, creo que los servicios de almacenaje en la nube son un ejemplo que encaja a la perfección.

El almacenaje en la nube está muy de moda últimamente. Consiste en guardar tus archivos en un servidor externo en vez de en la memoria tu ordenador o móvil.

De esta manera consigues poder acceder a todos tus datos desde cualquier dispositivo con conexión a internet. Además sabes que todos tus archivos están a buen recaudo. Da igual que pierdas tu ordenador, o que se rompa, toda tu información va a estar guardada de forma segura en un servidor externo.

Personalmente soy un gran fan de esta modalidad de almacenaje y ya no guardo casi nada en la memoria de mi ordenador o móvil.

Después de este pequeño alegato al almacenaje en la nube, volvamos a donde estábamos : el modelo Freemium basado en el uso.

Estas aplicaciones en su versión gratuita te ofrecen cierto almacenaje totalmente gratis. En este momento, Google Drive por ejemplo, nos ofrece 15 GB sin ningún coste. De todas formas, en el momento que sobrepasemos esta cantidad, tendremos que pagar para obtener más capacidad.

Google Drive es un ejemplo de modelo freemium basado en uso

Google Drive es un ejemplo perfecto de cómo monetizar una aplicación gratuita usando el modelo Freemium por uso.

Imagínate que decides empezar a guardar toda tu información en Google Drive. Llevas un año almacenando todos tus documentos, imágenes y demás archivos en la nube. Estás encantado de poder acceder a todos tus datos desde cualquier dispositivo sin temer perderlos o tener que estar pendiente de hacer copias de seguridad. Sin embargo, de repente sobrepasas el límite de 15 GB. ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a volver al método tradicional? Bueno, seguramente valores el servicio y acabes aumentando tu cuota, y pagando por ello, para seguir disfrutando de sus ventajas.

4. Modelo Freemium basado en una prueba gratuita

Ofrecer una prueba gratuita es un modelo bastante clásico para monetizar aplicaciones gratuitas y que también se utiliza fuera del mundo online.

Seguro que alguna vez te han ofrecido en alguna tienda alguna muestra de algún producto. Como en el caso de las perfumerías que, cuando compras, suelen regalar muestras gratuitas de otros productos.

De esta manera, la marca que regala estas muestras, confía en que si pruebas su producto luego lo vas a querer seguir consumiendo y por lo tanto vas a comprarlo.

Pues bien, la estrategia y el objetivo es idéntico en el caso de las aplicaciones móviles y, como gran fan de Netflix, voy a ponerlo como ejemplo.

Por si no conoces Netflix, se trata de una empresa que ofrece servicios de vídeo bajo demanda. Es decir, pagar por ver películas, series o documentales desde tu ordenador o dispositivos móviles.

Netflix ofrece una monetiza su aplicación de descarga gratuita mediante un modelo Freemium de prueba gratuita.

Netflix ofrece una prueba gratuita en su modelo freemium

Actualmente, Netflix ofrece una prueba gratuita de su servicio de 30 días. Durante ese periodo de tiempo puedes ver tantos contenido como quieras. Como si quieres estar 24 horas al día viendo series. Ahora bien, pasados esos 30 días tienes que suscribirte a una de sus tarifas para poder seguir disfrutando del servicio.

Como en el caso de las marcas de colonias, confían en que después de probar el servicio no querrás abandonarlo. En mi caso, les funcionó de maravilla.

¿Pensando en

crear una app?

Soy Diego Laballós y me dedico al desarrollo de aplicaciones móviles para Android y iOS. ¿Hablamos de cómo podría ayudarte?

¿Cuál utilizar?

Como podrás deducir, depende de cada caso 😉

El modelo freemium basado en funcionalidades y en experiencia de usuario son los más populares
Fuente : AppAnnie

En esta encuesta de AppAnnie, se preguntó a diferentes empresas cómo monetizaban sus aplicaciones basadas en el modelo Freemium. Como podemos ver, los modelos basados en funcionalidades y en la experiencia del usuario son bastante populares.

Ahora bien, cada proyecto tiene características distintas.

En el caso de los juegos, el modelo basado en funcionalidades es uno de los más utilizados. Por otro lado, en el caso de servicios de almacenaje en la nube, como DropBox o Google Drive, el modelo basado en uso tiene todo el sentido del mundo.

Además hay que tener en cuenta, que como ya vimos con los modelos de negocio de aplicaciones móviles, no todas las aplicaciones tienen porque encajarse dentro de una sola categoría. Cada una de estas estrategias puede combinarse con otra y crear una especie de modelo híbrido.

Conclusión

El modelo Freemium, siempre que esté bien implementado y tenga sentido, es uno de los más rentables a la hora de monetizar una aplicación gratuita.

Conseguir que un usuario pague dentro de una aplicación es una tarea compleja. Por ello debemos analizar qué modelo o estrategia Freemium se adecua mejor a nuestro caso. ¿Basarlo en el acceso a ciertas funcionalidades? ¿En la experiencia del usuario? ¿En uso? ¿Quizás una prueba gratuita?

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Como siempre para cualquier duda o sugerencia puedes contactar conmigo y estaré encantado de poder ayudarte.