Diego Laballós

Desarrollador de aplicaciones Android

29. ¿Trabajar para una empresa o ser freelance?

Después de haber visto los dos caminos que tenemos en la programación, toca compararlos. ¿Cuál es mejor? ¿Trabajar para una empresa o ser freelance?

Esta es una pregunta difícil de responder ya que, en gran parte, depende la persona. Una persona puede preferir una opción mientras que otra puede preferir la opción opuesta. Sin embargo vamos a intentar ver esta pregunta a través de distintos puntos.

Facilidad de empezar: Para empezar a trabajar en una empresa únicamente tienes que conseguir un trabajo. Una vez lo hayas conseguido podríamos decir que ya has empezado. Tendrás un trabajo, un sueldo y estarás viviendo de ello. Por el otro lado, empezar como freelance no es conseguir un solo cliente. Un solo cliente es complicado que te reporte un sueldo suficiente para vivir y una relación a largo plazo. Empezar a ser freelance quiere decir conseguir los suficientes clientes para poder vivir de ello de forma estable, con lo cual es más complicado que al trabajar para una empresa.

Futuro y progresión: ¿Dónde puedes llegar más lejos? ¿Dónde tienes más responsabilidades? En ambos sitios puedes llegar lejos y tener responsabilidades. Ahora bien, mientras que dentro de una empresa vas a formar parte de un equipo, como freelance generalmente vas a ser tú el equipo. Como freelance tienes plena responsabilidad desde el primer momento. Tienes un trato directo con el cliente.

Sueldo: Inicialmente, por la facilidad que comentábamos en el primer punto, generalmente vas a cobrar más trabajando para una empresa. Sin embargo, si nos vamos al largo plazo, quizás la cosa se invierta. Un freelance cobra sus proyectos íntegros y de forma general tiene unos gastos menores a los de una empresa. Una empresa no solo tiene más gastos sino que está destinada a generar beneficios para sus inversores y accionistas, no sus trabajadores.

Flexibilidad y libertad: Este punto no necesita muchos argumentos. Por mucho que una empresa se esfuerce en este aspecto, una persona autónoma tiene mucha más flexibilidad y libertad. Ya sea a la hora de elegir clientes, de la forma de trabajar, del horario de trabajo o de sus vacaciones.

Experiencia y aprendizaje: Siendo freelance puedes progresar en tus conocimientos igual o más rápido que en una empresa. Todo es cuestión de cómo te organices y de cuántas horas dediques a tu propia formación. De todas formas vamos a dar este punto al trabajar por una empresa por dos motivos. El primer se debe a compartir tu lugar de trabajo con más personas de tu sector. Sobre todo en un momento inicial, aprenderás mucho de todas esas personas que seguramente tienen más experiencia que tú. El otro motivo es el hecho de que te centres únicamente en tu trabajo. Como ya vimos, siendo freelance tienes que centrarte en muchos otros aspectos de tu negocio, eso te deja menos tiempo para tu faceta técnica.

Tranquilidad y preocupaciones: Trabajar para una empresa es mucho más tranquilo. Idealmente irás a la oficina 8 horas para hacer tu jornada laboral y a partir de ahí te olvidarás de todo. Siendo freelance tendrás una jornada de 24 horas como quien dice. Siempre estás pensando en el trabajo aunque lo quieras evitar.

Estabilidad y riesgo: Mientras que en un inicio el trabajar para una empresa es más estable y seguro, a largo plazo no lo es tanto. No lo es tanto si lo comparamos con un freelance establecido. ¿Qué es más seguro tener 10 clientes o uno solo? Hay que recordar que trabajar para una empresa es como trabajar para un solo cliente.

Satisfacción personal: Este punto es poco medible y quizás poco objetivo. En mi opinión produce más satisfacción trabajar para uno mismo que trabajar para una empresa. En otras palabras, me satisface más conseguir méritos individuales que formando parte de un equipo.

Cómo siempre sabes que puedes ponerte en contacto conmigo a través de mi formulario de contacto. También puedes seguir y recomendar este podcast gracias a plataformas como iTunes o iVoox. ¡Nos escuchamos el miércoles que viene a las 8 AM!

Compartir