Diego Laballós

Desarrollador de aplicaciones Android

Estrategias freemium para aplicaciones móviles

Estrategias freemium para aplicaciones móviles

Hoy en día existen diferentes modelos de negocio para las aplicaciones móviles, pero hay uno en especial que es muy popular, el modelo freemium.

¿En qué consiste el modelo freemium? Básicamente se trata de ofrecer tu aplicación con descarga gratuita e incluir algunos elementos de pago dentro de la misma. El objetivo principal es hacer que los usuarios puedan probar tu aplicación sin ningún compromiso. De esta manera, pueden asegurarse que les va a ser realmente útil y cuando estén familiarizados con el producto, empezar a ofrecer opciones de pago para mejorarlo.

Para entender mejor la filosofía del modelo, vamos a ver una comparación con un producto de toda la vida.

Imagínate que vas a comprar un coche. La marca X te ofrece un presupuesto y te enseña el modelo del coche en fotos. La marca Y también te ofrece un presupuesto, pero además te permite probar el coche totalmente gratis durante un mes. Contando que ambos modelos tienen las mismas características, ¿cuál tienes más probabilidades de acabar comprando?

Nadie dice que sea fácil

Un buen modelo freemium puede ser la mejor manera de monetizar una aplicación. Ahora bien, nadie dice que sea fácil, todo lo contrario, conseguir que un usuario pague es complicado.

La conversión de las micro transacciones está alrededor de un 5%
Fuente: AppAnnie

En este encuesta de un estudio de AppAnnie, se preguntó a diferentes empresas, el porcentaje de usuarios activos que habían hecho una compra dentro de la aplicación. Como se puede ver, la respuesta más común es que solo un 0%-5% lo hicieron.

La clave está en encontrar el modelo freemium que mejor se adapte a tu proyecto ya que se pueden seguir diferentes estrategias. Es por eso, que en este artículo, quiero hacer un resumen de las formas más comunes de implementar el modelo freemium.

1. Basado en funcionalidades

La primera estrategia es una de las más comunes : basar el modelo freemium en las funcionalidades de la aplicación.

Consiste en dejar al usuario utilizar la mayor parte de la aplicación gratis, pero según que características necesitan pagarse. Estas características pueden ser servicios extra, contenido premium o, como veremos en el caso de ejemplo, artículos virtuales.

Este modelo basado en funcionalidades es utilizado por multitud de aplicaciones, pero sobre todo encaja a la perfección con los juegos.

Un juego que ha tenido y sigue teniendo mucho éxito es Clash of Clans. Se basa en crear un ejército desde cero para luchar contra otros jugadores. Poco a poco vas construyendo tu clan a base de crear casas, cuarteles, ejército y otros elementos.

Clash of Clans utiliza un modelo freemium basado en funcionalidades

Cada vez que creas algo, tienes que esperar cierto tiempo y cada vez que vas avanzando en el juego esta espera se va incrementando. Por ejemplo, cuando creas tu primera casa, tarda unos 15 segundos en construirse, pero a la que vas avanzando en el juego este tiempo se incrementa exponencialmente llegando a tardar días.

¿Te puedes imaginar la impotencia que genera estar esperando días para poder mejorar tu ejercito? Pues obviamente, esa ansiedad es con la que juega SuperCell, la empresa creadora del juego, para monetizarlo. Te ofrecen pagar por acelerar el tiempo con el que se acaban de construir dichos elementos.

Con esta estrategia consiguen que te enganches al juego durante el primer mes, aproximadamente, que puedes jugar sin necesidad de pagar. Pero de repente, transcurrido este tiempo, te das cuenta que para seguir progresando necesitas, o ser muy paciente, o pagar en ciertos momentos.

2. Basado en experiencia de usuario

El modelo freemium también puede basar sus funciones de pago en mejorar la experiencia del usuario.

Típicamente en este modelo se ofrece una aplicación gratuita con publicidad de terceros dentro pero con la opción de eliminar esta publicidad pagando. Esta opción se puede dar a través de otra aplicación en versión “pro”, o a través de una simple micro-compra que elimina automáticamente la publicidad.

Un ejemplo podría ser el de uTorrent, un conocido cliente de torrents que permite compartir archivos entre usuarios.

uTorrent utiliza un modelo freemium basado en la experiencia de usuario

En este caso uTorrent utiliza una versión básica y una versión “pro” con un coste de 2,99€. Ambas versiones cumplen la función principal de la aplicación, permitir compartir archivos entre usuarios, pero la gran diferencia está en que la versión básica contiene anuncios de terceros y la versión “pro” no.

De esta manera cualquier usuario puede descargarse la aplicación y usarla sin ninguna necesidad de pagar. Ahora bien, aquellos usuarios que hagan un gran uso de la app y, ya sea por estar agradecidos o porque les molestan los anuncios, pueden elegir por obtener la versión “pro” y eliminar esa publicidad. De esta manera pueden tener una mejor experiencia de usuario sin anuncios de terceros apareciendo cada X tiempo.

3. Basado en uso

Una modalidad muy interesante para muchas aplicaciones es el modelo freemium basado en uso.

La aplicación ofrece sus funciones con ciertos limites. Estos limites, pueden ser relativos al uso en horas, uso de la conexión a internet o, cómo vamos a ver ahora mismo, relativo al uso de espacio de almacenaje.

Para ver este modelo en un caso real, opino que los servicios de almacenaje en la nube son un ejemplo que encaja a la perfección.

El almacenaje en la nube está muy de moda últimamente. Consiste en guardar tus archivos en un servidor externo en vez de en la memoria tu ordenador o móvil.

De esta manera consigues poder acceder a todos tus datos desde cualquier dispositivo con conexión a internet. Además sabes que todos tus archivos están a buen recaudo. Da igual que pierdas tu ordenador, o que se rompa, toda tu información va a estar guardada de forma segura en un servidor externo.

Personalmente, soy un gran fan de esta modalidad de almacenaje y ya no guardo casi nada únicamente en la memoria de mi ordenador o móvil.

Después de este pequeño alegato al almacenaje en la nube, volvamos a donde estábamos, el modelo freemium basado en el uso.

Estas aplicaciones, en su versión gratuita te ofrecen cierto almacenaje totalmente gratis. En este momento Google Drive por ejemplo, te ofrece 15 Gb sin ningún coste. En el momento que sobrepases esa cantidad, tendrás que pagar para obtener más capacidad.

Google Drive es un ejemplo de modelo freemium basado en uso

Imagínate que decides empezar a guardar toda tu información en Google Drive. Llevas un año almacenando todos tus documentos, imágenes y demás archivos en la nube. Estás encantado de poder acceder a todos tus datos desde cualquier dispositivo sin temer perderlos o tener que estar pendiente de hacer copias de seguridad. De repente sobrepasas el límite de 15 Gb. ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a volver al método tradicional? Bueno, seguramente valores el servicio y acabes aumentando tu cuota para seguir disfrutando de sus ventajas.

4. Basado en una prueba gratuita

Ofrecer una prueba gratuita es un modelo bastante clásico y que también se utiliza fuera del mundo online.

Seguro que alguna vez te han ofrecido en alguna tienda alguna muestra de producto. Como en el caso de las perfumerías que, cuando compras, suelen regalar muestras gratuitas de otros productos (por ejemplo muestras de colonias). De esta manera, la marca que regala estas muestras, confía en que si pruebas su producto luego lo vas a querer seguir consumiendo y por lo tanto vas a comprarlo.

Pues bien, la estrategia y el objetivo es idéntico en el caso de las aplicaciones móviles y como gran fan de Netflix voy a ponerlo como caso real.

Por si no conoces Netflix, se trata de una empresa que ofrece servicios de vídeo bajo demanda. Es decir, pagar por ver películas, series o documentales desde tu ordenador o dispositivos móviles.

Netflix ofrece una prueba gratuita en su modelo freemium

Actualmente, Netflix ofrece una prueba gratuita de su servicio de 30 días. Durante ese periodo de tiempo puedes ver tantos contenido como quieras, como si quieres estar 24 horas al día viendo series. Ahora bien, pasados esos 30 días tienes que suscribirte a una de sus tarifas para poder seguir disfrutando del servicio.

Como en el caso de las marcas de colonias, confían en que después de probar el servicio no querrás abandonarlo. En mi caso, les funcionó de maravilla.

5. Combinación

Obviamente, siempre que se habla de modelos de negocio es difícil encajar todas las aplicaciones dentro de un modelo concreto. Esto pasa porque muchas veces utilizan combinaciones entre distintos modelos.

Un caso muy conocido y que me parece interesante es Spotify. Si no lo conoces, Spotify es un servicio parecido a Netflix pero con la música. A cambio de una suscripción de unos 9€ puedes acceder a toda la música que quieras desde tus dispositivos electrónicos.

Spotify utiliza un modelo freemium combinado

Pues bien, Spotify tiene una versión gratuita que contiene anuncios entre las canciones. De esta manera, lo podríamos catalogar en el modelo de negocio basado en la experiencia de usuario.

Pero resulta que la versión gratuita del móvil, no te permite escuchar las canciones que quieres, solo te deja escuchar canciones aleatorias dentro de una lista de reproducción. Así que también podríamos encajarlo dentro del modelo basado en funcionalidades.

Para acabar de liarlo, Spotify, a veces, ofrece pruebas gratuitas de 30 días de la misma manera que lo hace Netflix. Por lo tanto, podríamos sumarlo al modelo basado en una prueba gratuita.

Como ves todos los modelos citados en este artículo no son excluyentes entre sí. Spotify es un ejemplo de modelo combinado, pero no es ni mucho menos el único.

¿Cuál utilizar?

Como podrás deducir, depende de cada caso.

El modelo freemium basado en funcionalidades y en experiencia de usuario son los más populares
Fuente: AppAnnie

En esta encuesta de AppAnnie, se preguntó a diferentes empresas cómo monetizaban sus aplicaciones basadas en el modelo freemium. Puedes ver que los modelos basados en funcionalidades y en la experiencia del usuario son bastante populares.

Ahora bien, cada proyecto tiene características distintas.

En el caso de los juegos, el modelo basado en funcionalidades es uno de los más utilizados. Por otro lado, en el caso de servicios de almacenaje en la nube, como DropBox o Google Drive, el modelo basado en uso tiene todo el sentido del mundo.

Conclusión

El modelo freemium, siempre que esté bien implementado y tenga sentido, es uno de los más rentables a la hora de monetizar una aplicación.

Conseguir que un usuario pague dentro de una aplicación es una tarea compleja. Es por esto que, tienes que mirar qué tipo de modelo freemium puede encajar mejor con el proyecto. ¿Basarlo en el acceso a ciertas funcionalidades? ¿En la experiencia del usuario? ¿En uso? ¿Quizás una prueba gratuita?

Una buena idea también sería mirar qué tipos de modelos están utilizando otros competidores.

Si los usuarios, que utilizan aplicaciones parecidas a la tuya, están habituados a cierto modelo, quizás sea más difícil reeducarlos a otra forma de hacer.

Ahora bien, también hay que decir, que un cambio de modelo de negocio puede ser positivo. Un claro ejemplo es la industria de la música y servicios como Spotify o Apple Music.

Espero que este artículo pueda resultarte de ayuda si estás pensando en basar tu aplicación en un modelo freemium. Para cualquier duda, sugerencia o proyecto puede encontrarme a través de mi formulario de contacto.

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