Diego Laballós

Desarrollador de aplicaciones Android

7 elementos a tener en cuenta para crear una app de tu web

Crear una app de tu web

Al querer lanzar un proyecto online, un negocio en internet, es muy común empezar con una web. Es más simple, más rápido y más económico crear una web que una app. De hecho, la mayoría de negocios online, únicamente tienen web.

Además de la diferencia en tiempo, esfuerzo y precio de desarrollo de la web frente a la app, debemos tener en cuenta que un negocio que acaba de empezar normalmente no tiene grandes recursos.

Si una pequeña empresa que acaba de empezar, lanza su producto en versión web y además crea una aplicación móvil, el coste de mantenimiento será mucho mayor. Así que es bastante entendible, e incluso sensato, no crear una aplicación móvil del producto si no es estrictamente necesario.

Sin embargo, puede llegar un momento en que sea una buena idea dar el salto a las aplicaciones móviles. Ya sea para llegar a un nuevo público o para añadir más valor a los usuarios existentes.

1. La importancia de los dispositivos móviles

Hoy en día los dispositivos móviles juegan un rol muy importante en cualquier negocio online. De hecho, si miramos los dispositivos con los que los usuarios navegan por la web, veremos que están casi a la par entre ordenadores y móviles.

Esta web recibe un 50% de visitas de ordenadores y un 50% de móviles

Por ejemplo, estos son los datos de esta misma web. Como se puede ver, casi la mitad de las personas que entran, lo hacen a través de un móvil o una tablet.

Si tienes una web y estás pensando en crear una app, un buen dato para empezar a decidir si merecería la pena, sería mirar dicha estadística. Aunque obviamente que, la decisión de crear una aplicación móvil de tu web, no tiene que basarse únicamente en los datos de navegación de la web.

2. Averiguar si hay un interés real

Como decía, los datos de navegación de la web no tienen por que significar que hay un interés real por una aplicación móvil. Tendríamos que fijarnos en otros datos más concretos.

Para ver un ejemplo práctico vamos a imaginar que tenemos una web de video cursos de Yoga. ¿Habría un interés de los usuarios por una aplicación donde puedan acceder al contenido de los videos?

Obviamente no es fácil responder esta pregunta. Sí, podrías preguntarles a ellos mismos a través de un email o algún sistema de encuestas. Sin embargo, hay algunas herramientas que te pueden resolver esta pregunta de una forma más masiva, no tan intrusiva y de manera rápida.

La primera de ellas es Google Keyword Planner. Google Keyword Planner es la herramienta de Google que nos permite ver el número de búsquedas en Google de ciertas palabras clave.

El término Yoga app tiene unas 20,000 búsquedas mensuales en Google
Fuente: Google Keyword Planner

En este caso he buscado los términos “Yoga app”. Como se puede ver hay bastantes búsquedas para estas palabras. Actualmente hay alrededor de unas 20,000 búsquedas mensuales y además vemos como desde 2014 las búsquedas han ido a más.

Otra herramienta interesante, también de Google, es Google Trends. Google Trends nos ofrece unos datos un poco distintos. A través de ciertas palabras clave, nos muestra el interés que de la gente en relación al periodo de tiempo que seleccionemos.

Hay un interés creciente para el término Yoga app
Fuente: Google Trends

Estos son los resultados que nos devuelve para el mismo término “Yoga app”. Cuadra bastante con el gráfico anterior, mostrando un interés creciente desde 2012. Al fin y al cabo estos datos provienen en gran parte de las mismas búsquedas de Google.

A través de estas dos herramientas podemos tener una mejor idea de si hay gente interesada en una aplicación como la que queremos crear.

3. Definir los beneficios de la aplicación

Crear una aplicación móvil es algo que requiere tiempo, esfuerzo y presupuesto, con lo cual, tenemos que tener claro qué nos puede aportar y si merecería la pena.

Generalmente las aplicaciones móviles nos generan dos beneficios principales. En primer lugar accedemos a un nuevo público mediante el posicionamiento en las tiendas de aplicaciones. Por otro lado, nos permite ofrecer una mejor experiencia a los usuarios actuales, en otras palabras, mejorar nuestro producto o servicio.

Pero para antes poder recibir nosotros todos estos beneficios, debemos tener una aplicación útil para nuestros usuarios. El crear una aplicación móvil a partir de una web, tiene que beneficiar a ambas partes, tanto la empresa que la crea como sus usuarios. Lo que viene a ser una situación “win-win”.

Así que, vistos los beneficios que nos aportaría a nosotros, toca ver qué beneficios pueden tener nuestros usuarios si utilizan la aplicación.

Estos beneficios de cara al usuario van a depender de cada proyecto y sus características. Por ejemplo, volviendo a la web de video cursos de Yoga, ¿qué beneficios podría aportar a los usuarios una versión en aplicación móvil?

Teniendo en cuenta que los usuarios estarán viendo los videos mientras practican Yoga, los dispositivos móviles se hacen más manejables que un ordenador. Desde mi punto de vista, esta aplicación concretamente tendría que ir dirigida sobre todo a tablets. Su tamaño de pantalla superior frente a los móviles, las hacen más adecuadas a la hora de consumir videos.

Podríamos decir que también podrían ver los videos en la tablet a través de la web, sin embargo, una aplicación móvil nos permite tener una interfaz mucho más fluida, un acceso más directo al contenido, la posibilidad de guardar los videos de forma offline y no depender de una conexión a internet entre otros.

En este caso particular de la web de Yoga, tendría sentido el crear una aplicación móvil.

4. Una app no es una web

Una de las primeras tentaciones para crear una versión app de tu web, sería volcar todo el contenido de la web hacia una app. Sin embargo una app y una web son cosas distintas. Utilizan tecnologías distintas y sobre todo van dirigidas a dispositivos diferentes.

Un dispositivo móvil tiene una pantalla, por norma general, pequeña. Las conexiones a internet son inestables y no tan buenas como la conexión que tenemos en un ordenador. Sin embargo, a pesar de que las condiciones no son mejores que las de un ordenador, el usuario es exigente en cuanto a la experiencia dentro de la aplicación.

Además hay que mencionar que, si volcamos el mismo contenido de la web hacia la app, podemos tener problemas a la hora de subir la aplicación a la App Store, ya que Apple exige que la aplicación aporte algo distinto a la web.

Your app should include features, content, and UI that elevate it beyond a repackaged website. If your app is not particularly useful, unique, or “app-like,” it doesn’t belong on the App Store.

El párrafo anterior corresponde a las políticas de Apple para la subida de aplicaciones a la App Store. Básicamente nos dice que no aceptarán aplicaciones que únicamente sean una copia de la web.

Y no, una web responsive no es tampoco una app. Que la web se adapte a los dispositivos móviles no quiere decir que pueda convertirse en una aplicación. Un buen ejemplo es el de Skyscanner.

La app de skyscanner es completamente diferente a la app y la web responsive

Podemos ver en primer lugar la web, en segundo la web para móviles y por último la aplicación móvil para iOS. Como vemos cada una de ellas es distinta y se adapta a su contexto.

5. Identificar las funciones clave

Una vez tengamos claro que la app no es una web, tenemos que decidir cuáles son las funciones claves de nuestra web.

No vamos a poder colocar todas las funcionalidades de nuestra web dentro de la app. Queramos o no, tendremos que recortar todas aquellas características secundarias.

Estas funciones dependerán de cada proyecto. De todas maneras, una buena manera de saber qué características podrían ser útiles para la aplicación móvil, es mirar las Analytics de la web.

Si nos fijamos en aquellas funciones que están utilizando aquellos usuarios que navegan desde un dispositivo móvil, podríamos tener una mejor idea de cuáles podrían ser interesantes para la aplicación.

El objetivo es recortar las características de la web y dejar en la aplicación únicamente aquellas que sean realmente claves. Un ejemplo de este recorte de funcionalidades podemos verlo en Facebook.

Facebook ofrece sus funcionalidades en distintas aplicaciones

Estas son algunas de las aplicaciones que tiene Facebook en Google Play. La app de Facebook no tiene ni mucho menos todas las posibilidades de la web. De hecho, como podemos ver, la mensajería tiene su propia aplicación, Facebook Messenger, y la gestión de páginas tiene otra, Facebook Pages.

6. Redefinir funcionalidades

El cambiar el entorno donde nuestro producto va a ser consumido, puede hacer que tengamos que redefinir ciertas características de la aplicación. Tenemos que tener en cuenta que no únicamente estamos cambiando el tamaño de la pantalla. Vamos a acceder a un dispositivo que tiene ciertas características que pueden ser interesantes de integrar como la cámara o el GPS.

Quizás en la aplicación de Yoga que poníamos como ejemplo, la cámara y el GPS no puedan jugar un papel importante. Sin embargo pensemos en la forma de comunicar el lanzamiento de nuevas clases. Desde la web, seguramente estábamos notificando al usuario a través del email cada vez que había nuevo contenido disponible. Al fin y al cabo, es la manera más tradicional de comunicarse con tus usuarios.

El email hoy en día está saturado
Fuente : Poofytoo.com

No obstante, hoy en día el email está muy saturado y también hay que lidiar con los filtros de spam de los proveedores de correo. En el móvil tenemos un canal mejor, más sencillo y más directo: las notificaciones push.

Sí, estas notificaciones que aparecen en tu dispositivo cada vez que te llega un mensaje de Whatsapp o un SMS por ejemplo (sí, siguen existiendo). Esta forma de comunicarnos con el usuario es mucho más directa. Las notificaciones se van a ver al instante y además puede interactuar directamente con ellas. Cada vez que haya nuevo contenido, el usuario recibiría una nueva notificación, y cuando toque sobre ella, irá directamente al video nuevo.

De la misma manera que con las notificaciones push, hay otras características de los móviles que pueden ayudarnos a mejorar ciertas funciones de nuestro producto. Si las utilizamos correctamente, podremos ofrecer una mejor experiencia de usuario.

7. Lanzamiento de la aplicación

Lanzar una aplicación móvil no quiere decir que tengas que salir en todas las plataformas móviles. El desarrollo de aplicaciones no es algo sencillo y de hecho sería buena idea salir primero en una sola plataforma. Después, progresivamente se pueden ir creando el resto de versiones para otros sistemas operativos.

Si tu elección es salir en un solo sistema, infórmate y decide bien cuál será tu primer sistema operativo. Cada uno tiene características distintas. Una buena manera de decidir qué sistema elegir es volver a mirar las Analytics de la web. ¿Qué sistemas operativos móviles tienen los usuarios que navegan por tu web? Si iOS, por poner un ejemplo, supone el 70% de la navegación móvil de la web, puede ser un factor a tener muy en cuenta.

Si ya tienes una web, una de las grandes ventajas que tendrás en el lanzamiento, es la información de tus usuarios. Seguramente tendrás sus emails, y el permiso para poder comunicarte con ellos. Esto te permitirá avisarles el día que tu aplicación sea pública. De esta forma podrás obtener una mejor visibilidad en las tiendas de aplicaciones, donde los primeros días son muy importantes de cara al posicionamiento en los buscadores.

También es importante que en la misma web se haga promoción de las aplicaciones mediante algún gráfico promocional. Incluso, cuando la personas naveguen a través de un dispositivo móvil puedes redirigirlos directamente a la aplicación a través de la tecnología deep linking.

Conclusión

Las aplicaciones móviles pueden aportar muchos beneficios a cualquier negocio online. Hoy en día cualquier empresa que se lo puede permitir tiene su producto en forma de app. Hasta en ocasiones surgen negocios donde la aplicación es el principal producto y la web actúa únicamente de propaganda.

De todas maneras, crear una app no es algo sencillo. Tenemos que tener claros qué beneficios nos puede aportar tanto a nosotros como a nuestros usuarios.

En el caso de que exista una oportunidad real y podamos ofrecer una aplicación útil, tendremos que estudiar qué funciones de nuestra web queremos tener en la aplicación. No solo esto, también deberemos ver y cómo adaptar el producto o servicio a los dispositivos móviles.

Sin duda, el tener una web existente, nos ofrece una gran ventaja a la hora de crear una aplicación. Tenemos acceso a mucha información de nuestro usuarios. Esta información podemos utilizarla a nuestro favor tanto para la creación de la app como para la promoción del lanzamiento.

Como siempre, espero que este artículo te haya resultado de ayuda. Para cualquier duda o sugerencia puedes contactar conmigo a través de mi formulario de contacto y estaré encantado de ayudarte en lo que me sea posible.

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